Asertividad

Asertividad

La asertividad, además de ser una palabra que está muy de moda, es una habilidad social básica, que nos ayuda a tener mejores relaciones con nosotros mismos y con los demás. La asertividad es la capacidad de defender nuestras opiniones o nuestros derechos cuando están siendo cuestionados pero manteniendo el respeto hacia los demás, incluso hacia quién nos está faltando.

Varias veces nos habrán pedido que hagamos algo que no queríamos hacer, pero para quedar bien o para no parecer egoístas, hemos acabado accediendo. O nos han hecho sentir mal y hemos preferido aguantarnos para evitar un conflicto. Otras veces nos habremos enfadado con alguien y habremos empezado a gritar, criticando y humillando a esta persona por lo que es, y no por lo que ha hecho.

Que és la asertividad

El ejemplo más conocido para explicar la asertividad, es el del restaurante. Imagínese que está usted cenando en un restaurante y cuando coge la copa por primera vez se da cuenta de que está sucia: quién la ha lavado, no lo ha hecho del todo bien. ¿Cómo reaccionaría?

Básicamente hay 3 estilos de reacción ante esto:

  • El estilo agresivo: [Gritando] “¡¡A ver, camarero!! ¿Se puede saber qué guarrada es esta? ¿Usted cree que tengo que encontrarme una copa sucia? ¡¡Sois todos una panda de inútiles, que deberíais estar en la calle y dejar el sitio a gente que realmente quiera trabajar!! ¡¡Sinvergüenzas!!
  • El estilo pasivo: [Pensando] “Vaya, la copa está sucia. Bueno, no pasa nada. Mejor no digo nada que luego me miran mal y piensan que exagero o que soy tiquismiquis. Me molesta beber de una copa sucia, pero prefiero no liarla“.
  • El estilo asertivo: [Dirigiéndose al camarero, con un tono normal] “Disculpe, mi copa está sucia. ¿Le importaría cambiármela? Gracias.

Asertividad y Malala - Psicologia FlexibleLos estilos agresivopasivo parecen opuestos pero tienen una cosa en común: en ambos casos hay una falta de respeto. En el estilo agresivo se está faltando al respeto al camarero, que probablemente ni siquiera ha lavado la copa: Le estamos diciendo que no sabe hacer nada bien. Y además se lo decimos gritando. Supone una humillación.

En el estilo pasivo, nos faltamos al respeto a nosotros mismos. Porque sabemos que nos sentiremos mal por beber de una copa sucia y, aun así, estamos dispuestos a hacerlo para no molestar a los demás.

El estilo asertivo

El estilo asertivo defiende los derechos de todos: el del camarero (que incluso habiendo cometido un error, ya sea él o algun compañero suyo, merece respeto, como cualquier persona) y el propio (no tenemos porqué sentirnos mal si nos pueden cambiar la copa). Por otro lado, orientamos el problema hacia quien nos lo puede solucionar de forma eficaz: no tendremos una copa limpia gritando o aguantándonos; la tendremos pidiéndola al camarero.

Incluso en el supuesto de que alguien se ría de la persona que está pidiendo que le cambien la copa diciéndole que no es para tanto, aplicar un estilo asertivo significa insistir en la petición sin gritar, sin insultar y sin poner etiquetas.

La asertividad es una habilidad social básica porque nos presenta ante el mundo como personas seguras de nosotras mismas, que no nos dejamos amedrentar por el chantaje emocional ni nos domina la ira, y que tomamos nuestras propias decisiones. Es una práctica necesaria para ser dueño de uno mismo.

Aprender a decir “No”

Asertividad y aprender a decir no - Psicología FlexibleLa asertividad también incluye el aprender a decir “No” ante peticiones de cosas que no queremos hacer. Excepto en relaciones asimétricas (aquellas en las que las dos partes tienen roles distintos, como un policia y un ciudadano, un maestro y un alumno, o un jefe y un empleado) tenemos derecho a rechazar las demandas de cosas que no nos apetece hacer, y a no sentirnos mal por ello.

No es que seamos egoístas. Es que controlar nuestra propia vida implica tomar decisiones, y cuando hacemos algo contra nuestra voluntad estamos dejando que nos controlen desde fuera. Es posible que la persona a la que decimos “No” se enfade, pero este no es motivo para que tengamos que cumplir su deseo si esto nos hace sentir mal.

Evidentemente hay momentos en que sentimos que “debemos” hacer algo aunque no queramos, porque alguien nos plantea una situación que es claramente grave, requiere una solución rápida y sólo nosotros podemos prestar la ayuda. También aquí hay que tomar decisiones, y normalmente se opta per acceder.

Esta habilidad social también incluye otra cosa que a menudo parece difícil: Pedir ayuda. Puede costar porque tenemos miedo a dar a entender que somos débiles, o dependientes. Pero en realidad pedir ayuda es una demostración de confianza, y hará que la otra persona se sienta bien por habernos ayudado.

La asertividad requiere aprendizaje: debemos “acordarnos” de ponerla en práctica de forma habitual y debemos aprender en qué ocasiones es adecuada y en cuáles no (por ejemplo, si nos están apuntando con un arma, la asertividad no es la solución). Además es fácil volver a pensar que una salida pasiva o agresiva es mejor. Pero con el tiempo y la práctica empieza a dar resultados, que refuerzan las ganas de ser asertivo.

En resumen, la asertividad nos ayudará a sentirnos mejor y a vernos como dueños de nuestras vidas, mientras damos a los demás el respeto que se merecen. Porque se lo merecen aunque nos encontremos en una situación en la que nos sentimos molestos.

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