Saltear al contenido principal

Cómo entrenar la inteligencia emocional

La inteligencia emocional es uno de los principales factores del éxito personal, social y profesional. Al no trabajarse en el colegio, es importante que aprendamos a desarrollarla por nuestra cuenta o con la ayuda de un experto. Eso nos permitirá regular las emociones y utilizarlas para nuestros objetivos. Este artículo explica cómo entrenar la inteligencia emocional.

Cómo entrenar la inteligencia emocional - Psicología Flexible

Qué es la inteligencia emocional

La inteligencia emocional es la capacitat de identificar correctamente las emociones propias y las de los demás, regularlas, y utilizarlas para lograr un objetivo. Este tipo de inteligencia convive y se complementa con muchas otras, como la inteligencia verbal y manipulativa (la que conocemos como cociente intelectual).

El concepto de inteligencia emocional se hizo muy popular en los años 90 a partir del best-seller de Daniel Goleman. Aunque esta obra simplifica excesivamente el concepto y lo presenta a un nivel muy teórico y poco práctico, abrió la puerta a preguntarse cómo entrenar la inteligencia emocional e, incluso, si pudiera formar parte de lo que enseña en las escuelas. Sería muy interesante que fuera así.

Además, hasta hace poco, la Psicología consideraba que las emociones que nos resultan desagradables debían ser objeto de tratamiento. Con la inteligencia emocional se empezó a aplicar el principio de que las emociones forman parte de la normalidad, y que se puede aprender a controlarlas para utilizarlas a nuestro favor.

Por qué tenemos emociones

Las emociones son reacciones intensas y de corta duración que aparecen ante algunas situaciones o algunos recuerdos. La especie humana ha heredado las llamadas emociones básicas de otros animales a través de la evolución. Emociones que han ayudado estos animales a sobrevivir ante el peligro o a adaptarse al entorno. Las emociones tienen un componente psicológico (por ejemplo, “tener miedo”), un componente fisiológico (por ejemplo, el aumento del ritmo cardíaco) y un componente conductual (por ejemplo, huir corriendo).

Para qué sirven las emociones - Psicología Flexible

Cada una de las emociones básicas tiene un objetivo:

  • La alegría nos empuja a evaluar qué hemos hecho para sentirnos tan bien, y a repetirlo para volver a experimentar esta emoción.
  • La tristeza frena nuestra actividad para darnos tiempo a asumir una mala noticia, y nos crea una expresión facial que provoca que los demás vengan a ofrecernos su apoyo.
  • El miedo nos mantiene alerta de un peligro y nos prepara por si debemos escapar.
  • La ira impide que cambiemos una manera de pensar (nos protege ante la información que no estamos preparados para admitir) y nos aumenta la fuerza para vencer un obstáculo.
  • El asco nos protege ante cosas que pueden dañarnos (como algunos alimentos).
  • La sorpresa nos mantiene expectantes por si una situación cambia de repente.

Aparte de estas emociones básicas, que hemos heredado de especies anteriores, el ser humano ha “incorporado” otras al sumarles un componente social: la envidia, la frustración, la esperanza, etc.

Para qué sirve la inteligencia emocional

Antes de preguntarnos cómo entrenar la inteligencia emocional vale la pena hacernos otra pregunta: ¿Es importante entrenar la inteligencia emocional? En general sí, pero puede ser más importante en unas personas que en otras. En actividades de cara a los demás (médicos, psicólogos o comerciales) puede ser muy importante. En otras profesiones, como la ingeniería o la agricultura tal vez no sea tan necesario.

Sin embargo, es bueno que todo el mundo tenga conocimientos básicos de cómo entrenar la inteligencia emocional. Porque todos tenemos emociones y, aunque, como hemos visto, son muy útiles, también nos pueden complicar la vida en algunos momentos. Las emociones intensas nos bloquean el cerebro. Hacen que sólo pensemos en la situación presente del momento presente, y nos dificultan razonar con claridad. Por eso, por ejemplo, en una discusión de pareja, podemos decir cosas que no pensamos y el razonamiento se ve afectado.

Cómo entrenar la inteligencia emocional

La inteligencia emocional de cada persona depende de factores genéticos, de la educación recibida y de cómo gestiona sus relaciones sociales. A partir de aquí se puede entrenar, pero hasta cierto punto. Es decir, no se puede conseguir un nivel máximo, ni todos los profesionales (o falsos profesionales) que te prometen ayudarte tienen los conocimientos necesarios para hacerlo. Algunas de las cosas que puedes hacer individualmente son las siguientes:

Etiqueta tus emociones

Reconocer tus propias emociones - Psicología FlexibleCuando experimentes una emoción, ponle un nombre. Lo más preciso posible. Estar triste y estar dolido no es lo mismo. Identifica, también, qué ha provocado esta emoción (por ejemplo, “Estoy frustrado porque daba por hecho que podría escoger mis días de vacaciones, y no he podido“).

Hazlo antes de intentar sentirte diferente: estamos acostumbrados a que “no queremos” estar tristes, y a hacer lo que sea para sentirnos mejor (como cambiar de pensamiento). Identifica la emoción y su causa concentrándote en ella, mientras la experimentas, y no después.

Acepta tus emociones

Tener emociones es normal. Aunque la sociedad te exige “ser positivo/a”, disimular el enojo, ocultar la tristeza, negar que tienes miedo (para evitar que te llamen cobarde), todas estas emociones forman parte de tu ser. Y están provocadas por algo que no siempre puedes controlar. Date permiso a ti mismo/a para experimentarlas. Ya hemos visto que tienen una finalidad.

Expresa tus emociones

Di cómo te sientes, por qué te sientes así y, en caso de que quieras sentirte diferente, qué cambio necesitas. Sin acusar a nadie de nada. Fíjate en la diferencia entre estas dos frases:

  1. ¡Eres un vago y un irresponsable! Siempre tengo que hacerlo todo yo porque tú pasas de todo. Luego vendrás a decirme que no tienes ropa limpia y yo te mandaré a la mierda. ¡Es que no sirves para nada!
  2. Estoy dolida porque no has puesto la lavadora. Eso me hace pensar que esperas a que lo haga todo yo y, por tanto, que no valoras mi tiempo. Por favor, intenta recordarlo la próxima vez.

Si quieres que entiendan cómo te sientes, por qué te sientes así, y como se puede arreglar, la frase que funciona es la segunda. La primera fase pretende ofender, pero esto no resolverá el problema de la ropa sucia.

Intenta mantener la calma

Reducir la intensidad de las emociones te ayudará a pensar con calma de dónde vienen y cómo las puedes usar. ¡Siempre y cuando quieras hacerlo! Es comprensible que no quieras reducir la alegría, pero sí la rabia. Aprender a mantener la calma, como entrenar la inteligencia emocional, requiere práctica y paciencia.

Acepta las emociones de los demás

La empatía para reconocer las emociones de los demás - Psicologia Flexible

Cuando alguien tiene una emoción es porque algo se la ha provocado. Seguro que cuando te ha venido alguien enfadado y gritando has reaccionado igual, a modo de defensa. Intenta comprender la causa de la emoción y cómo puedes ayudar a esta persona. Eso no quiere decir que permanezcas pasivo/a ante conductas de falta de respeto.

Te puede interesar leer: Asertividad

Demuestra a los demás que captas cómo se sienten

Pon etiqueta a las emociones de los demás. En el ejemplo de la lavadora puedes decir “Veo que estás ofendida porque por mi descuido no hay ropa limpia; has tenido que hacer algo que debí haber hecho yo“. La empatía es la capacidad de conectar con las emociones y los sentimientos de los demás. Su expresión facial te ayudará a captar cómo se siente la otra persona.

Evalúa el impacto de tu emoción sobre tu objetivo

Imagínate que tu hijo pequeño sale corriendo de tu lado en el momento de cruzar la calle. Un coche que se acerca da un frenazo y, afortunadamente, no le toca. Pero tú le das una bofetada “para que aprenda”. Te has enfadado (aunque es probable que no lo hayas notado pero, en este caso, la primera emoción que has experimentado es miedo). ¿La rabia, en este momento, te está ayudando o te está perjudicando? La bofetada no servirá para nada bueno: sólo hará que el niño, que ya está asustado, se asuste aún más. Pero asustarse sólo le es útil cuando el coche se acerca, no cuando ya ha frenado. En cambio, la rabia, bien gestionada, puede ayudarte a explicarle qué puede pasar si un coche lo atropella.

Consulta a un profesional

Un psicólogo te puede ayudar con estas técnicas y, sobre todo, adaptarlas a tus necesidades. Consulta a un profesional si quieres que te ayude a mejorar tus relaciones en todos los ámbitos a través del entrenamiento de la inteligencia emocional.


Deja tu pregunta o comentario sobre cómo entrenar la inteligencia emocional y te responderé personalmente. Y si te ha gustado este artículo, compártelo! 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba