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Las corrientes en psicoterapia

La psicología ha dado lugar a muchas teorías sobre el comportamiento humano y la psicoterapia. Estas teorías se agrupan en corrientes. Cada psicólogo se adscribe a una corriente, y esto marca su manera de entender la conducta, las experiencias de las personas y las terapias que les acaba ofreciendo. En este artículo haré un repaso general de las diferentes corrientes en psicoterapia.

Las corrientes en psicoterapia - Psicologia Flexible

Por qué hay corrientes en psicoterapia

La psicología es una ciencia muy joven: Hasta bien dentro del siglo XIX no se empezó a separar formalmente de otras disciplinas, como la medicina y la filosofía. En su evolución ha ido creando varias corrientes teóricas que han intentado explicar cómo veían el ser humano y como se le podía ayudar con la psicoterapia. A lo largo de la historia los sucesivos corrientes en psicoterapia han sido los siguientes. Y para explicar sus diferencias de manera práctica, utilizaré como ejemplo de psicopatología la adicción al alcohol.

El psicoanálisis

El psicoanálisis fue la primera psicoterapia moderna. Algunos de sus autores más conocidos son Sigmund Freud -y su hija Ana-, Melanie Klein, Carl Jung o Karen Horney. La base del psicoanálisis es que las experiencias vitales de la infancia quedan almacenadas en una estructura llamada inconsciente. El inconsciente mantiene estas experiencias escondidas porque cree que la persona no las aceptaría. Pero a veces estos recuerdos se esfuerzan para salir a la conciencia y esto provoca los síntomas y el malestar. Además pueden dificultar el desarrollo personal a lo largo de la vida haciendo que el individuo quede atrapado en una etapa que ya debería haber superado.

Sigmund Freud - Psicologia Flexible
Sigmund Freud (1856-1939)

La psicoterapia en el psicoanálisis clásico consiste en ir al inconsciente buscar estas experiencias reprimidas y volverlas a procesar de manera que puedan ser aceptadas por el individuo y por la sociedad donde vive. Un psicoanalista, ante una persona con una adicción al alcohol, consideraría que cuando era pequeño no tuvo suficiente satisfacción de estimulos orales y ahora intenta compensarlo bebiendo.

La fenomenología/existencialismo y el humanismo

La fenomenología/existencialismo y el humanismo son muy similares. La diferencia es que la primera nació en Europa y, la segunda, en Estados Unidos. Sus autores más conocidos son Abraham Maslow (autor de la famosa teoría de la pirámide motivacional), Carl Rogers, o Viktor Frankl. De manera general defienden que todo lo que hace el individuo se orienta a busca la manera de ser feliz y de satisfacer sus necesidades. Dicen que es capaz de conseguirlo y que pone todo el esfuerzo en estos objetivos. Pero a veces los esfuerzos son inadecuados y esto acaba provocando el sufrimiento.

La terapia humanista y existencial intenta concretar el «ser» al que quiere llegar el individuo, el punto desde donde parte y la manera de hacer el recorrido. En el ejemplo del alcoholismo, un psicoterapeuta de esta corriente diría que cuando una persona bebe intenta llegar a su «yo ideal».

La terapia Gestalt

La terapia Gestalt pertenece a las humanistas, pero se ha desarrollado de manera independiente. Su autor más importante es Fritz Perls. La Gestalt defiende que la experencia se vive aquí y ahora, y que la forma en que se interpreta algo se ve muy afectada por las otras cosas que hay alrededor (por ejemplo, tener una enfermedad crónica no es lo mismo si ésta afecta mucho a la calidad de vida o la afecta poco, y si hay un sistema sanitario que permite un tratamiento).

La terapia consiste en hacer que el paciente/cliente tome conciencia de dónde está y de qué ve, para focalizarse en la solución de los problemas.

La terapia sistémica

Corrientes en psicoterapia - La terapia sistémicaLa terapia sistémica trabaja, sobre todo, con familias. Sus autores más destacados son Don Jackson, Salvador Minuchin, Jay Haley y Mara Selvini-Palazzoli. Considera que una familia es un sistema en el que las conductas de un miembro afectan las conductas de todos los demás. También apunta que las familias pueden tener unos límites internos más o menos rígidos (por ejemplo, en las relaciones entre un padre y un hijo) y unas fronteras (con las personas que no pertenecen a la familia).

Con una persona dependiente del alcohol, un terapeuta sistémico diría que quien tiene el problema es toda la familia, y que la persona que bebe sólo es la expresión de este problema: un intento de que la familia funcione. Por lo tanto la psicoterapia consiste en explorar las relaciones entre los miembros y corregirlas cuando son las que conllevan el malestar.

El conductismo

La raíz del conductismo se encuentra en el llamado conductismo radical. Los principales autores son Burrhus Skinner, Edward Thorndike o John Watson. Los conductistas radicales defienden que todo lo que un individuo hace depende de las consecuencias que obtenga. Si un niño se esconde tras romper un cristal es para evitar un castigo. También dicen que la mente no se puede tener en cuenta porque no hay manera de estudiarla. Es una de las corrientes en psicoterapia más influyentes de la historia, aunque actualmente se concibe de manera más moderada.

En nuestros días la terapia conductual estudia la conducta, sus antecedentes (lo que ocurre antes) y sus consecuentes (lo que ocurre después). Así, si se quiere cambiar la conducta, se podrá hacer cambiando estos antecedentes y consecuentes. En el ejemplo de la persona que bebe, un conductista diría que ha aprendido que, con el alcohol, calma su preocupación y su síndrome de abstinencia.

El cognitivismo

Los autores más conocidos del cognitivismo son Albert Ellis y Aaron Beck. Su base teórica consiste en comparar la mente con un ordenador. A un ordenador, le «metes» unas palabras, él hace su procesamiento, y ofrece un resultado; pues una persona haría lo mismo. Cuando pasa algo cerca de él, lo interpreta según sus filtros y extrae una conclusión. Dentro del cognitivismo también está el constructivismo, representado sobre todo por George Kelly, que dice que la realidad objetiva no existe, y que cada persona ve las cosas de manera particular y única. En otras palabras, cada persona construye su realidad.

La psicoterapia cognitiva se ha desarrollado mucho, sobre todo, en el tratamiento de la depresión. Consiste en analizar los esquemas que tiene la persona y que le hacen interpretar las cosas de forma que le hacen daño. Entonces estos esquemas se cambian por otros más adaptativos. En el ejemplo del alcoholismo, el cognitivismo defendería que la persona necesita beber mucho para no contradecir su autoconcepto que le dicta que es un bebedor.

El modelo cognitivo-conductual

Las teorías conductuales y cognitivas se han acabado fusionando para dar lugar a la terapia cognitivo-conductual. Esta es, actualmente, la más aplicada en Psicología en todo el mundo, y con mucha diferencia. Combina los elementos de las dos anteriores y ayuda a que la conducta y el pensamiento sean una herramienta para alcanzar los objetivos y el bienestar. Ante una persona alcohólica, estudiaría como los pensamientos de esta persona y su entorno social interactúan para mantener las consecuencias que la llevan a continuar bebiendo.

Les terapias de tercera generación

Una mujer practica mindfulness - Psicologia FlexibleLas terapias de tercera generación son las más recientes. Su base teórica sale del conductismo radical. Como autores principales destacan Steven Hayes, Jon Kabat-Zin o Marsha Linehan. Básicamente afirman que las personas hacen esfuerzos excesivos para evitar el sufrimiento; que el sufrimiento forma parte de la vida y que empeñarse en eliminarlo del todo, incluso cuando es un sufrimiento leve, hace que este malestar aumente.

Propone cambiar el lenguaje que la persona utiliza para hablar consigo mismo. También defiende dejar de luchar contra las experiencias negativas y aceptarlas como normales en un proyecto vital donde hay momentos buenos y momentos malos. En el ejemplo del alcoholismo ayudaría a la persona a tomar consciencia de cómo los intentos para dejar de beber basados en evitar el alcohol no le han funcionado. El mindfulness, por ejemplo, es una terapia de tercera generación.

Y de estas corrientes en psicoterapia, ¿cuál es la mejor?

Leyendo este artículo te puede haber pasado algo bastante curioso: que hayas pensado que todas tienen parte de razón. De entre las corrientes en psicoterapia no hay ninguna que sea mejor que las demás. Todas han demostrado una gran eficacia en muchas situaciones, y aplicar una u otra depende del terapeuta. De hecho, un famoso estudio de Michael Lambert, hecho en 1992, demostró que …

El 30% del resultado de una psicoterapia depende de una serie de factores comunes, que están presentes en todos los modelos psicoterapéuticos.

Y yo, como psicólogo, ¿en cuál de estas corrientes en psicoterapia me baso? Pues en ninguna en particular. Mi corriente terapéutica (como la de otros profesionales) es el eclecticismo. Para trabajar busco qué técnica puede ser más eficaz para la persona que me consulta, en su contexto único y con sus características. De hecho, por eso lo llamo Psicología Flexible.


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