Me cuesta hacer ejercicio físico

Me cuesta hacer ejercicio físico

“Me cuesta hacer ejercicio físico”. Me lo dicen algunas personas a las que recomiendo la práctica de ejercicio. La actividad física tiene muchas ventajas, en la salud y en la enfermedad, y por eso vale la pena integrarlo en nuestra vida cotidiana. Además, todo el mundo lo puede practicar, sea cual sea su condición física. Con este artículo quiero explicar por qué cuesta practicarlo y como nos podemos poner a ello.

Me cuesta hacer ejercicio físico - Psicologia Flexible

Diferencia entre “ejercicio físico” y “actividad física”

¿El ejercicio físico y la actividad física son lo mismo? No exactamente. La actividad física es cualquier tipo de movimiento o acción. El ejercicio físico es aquella actividad más regular y repetitiva, que se hace con unos objetivos determinados y siguiendo un programa y una técnica. Para poner un ejemplo, quién va a comprar y lleva un peso de 2 kilos hasta casa su está haciendo actividad física, pero no ejercicio. En cambio, quien anda durante 45 minutos para mantener la salud sí que está haciendo ejercicio físico.

En ambos casos se obtienen beneficios para la salud, pero cuando se hace ejercicio regular estos beneficios se pueden medir para ajustar la actividad a nuestros objetivos.

Beneficios del ejercicio físico

“Conozco un agente que disminuye las grasas, es antihipertensivo, mejora el funcionamiento del corazón, disminuye la frecuencia cardíaca, dilata las arterias, es diurético, reductor del peso, estimula el funcionamiento intestinal, disminuye el azúcar, es tranquilizante, antidepresivo y relajante ” (William Roberts)

Beneficios del ejercicio físico - Psicologia FlexibleTodos estos son beneficios propios del ejercicio físico y podemos añadir unos cuantos más: reduce el riesgo de cáncer de mama y de colon, aumenta la capacidad respiratoria, facilita el sueño, mejora el tono muscular, aumenta la concentración, amortigua el estrés y, cuando se practica en equipo, aporta valores como la solidaridad y el compromiso.

Junto a estos beneficios podemos hablar de las consecuencias de no hacer ejercicio. También las explico a quien me dice “me cuesta hacer ejercicio físico” para que sepa qué ocurre cuando no se hace. Al dejar de movernos de manera regular y pasamos al sedentarismo,

  • Los músculos pierden volumen y elasticidad
  • Los huesos se debilitan (aumentando el riesgo de osteoporosis y de fracturas)
  • El metabolismo se ralentiza, con lo cual aumenta el peso
  • Al aumentar el peso y debilitarse los músculos, estos tienen que hacer más esfuerzo para sostener el cuerpo: aparecen dolores en la espalda y en las piernas
  • Aumenta la presión arterial
  • Se pierde movilidad en las articulaciones
  • La sangre circula más lentamente, provocando más sensación de pesadez
  • Empeora el estado de ánimo debido a la inactividad

Qué necesitas y qué NO necesitas para hacer ejercicio

El deporte está de moda. Sobre todo el deporte intenso. La cultura del running ha hecho aumentar el número de personas que corren maratones. Por lo tanto ha aparecido un nuevo segmento de mercado. Y esto hace que nos vendan artilugios para mejorar la experiencia que, en el fondo, no son necesarios. ¿No os habéis preguntado para qué sirve un aparato que publica nuestro ritmo cardíaco en Facebook?

Con tantas aplicaciones de móvil, cremas preparatorias, calzado deportivo de última tecnología, DVDs de zumba (el aerobic de toda la vida) parece que hacer ejercicio físico es más complicado de lo que realmente es. Y también parece que se tenga que dirigir hacia la práctica de una superación personal basada en el esfuerzo y en la competitividad.

Marcha nórdica - Psicologia FlexiblePero todo esto no siempre es necesario. Un calzado adecuado, ropa cómoda y una botella de agua es suficiente para llevar a cabo un ejercicio físico beneficioso para la salud. Recuerda que caminar 30 minutos al día, casi casa día de la semana, a un ritmo normal, ya aporta beneficios destacables. Siempre podemos aumentar el tiempo y la intensidad, y no es malo hacerlo, con la condición de que nos podamos adaptar.

Ahora bien, sí cabe preguntarse con qué finalidad queremos hacer ejercicio físico. El objetivo puede ser dormir mejor por la noche, perder peso, aumentar el tono muscular, prevenir enfermedades cardio-respiratorias … Y para cada motivo se aconseja hacer un tipo de ejercicio diferente, porque sus resultados también serán diferentes. Por otro lado hay personas que me preguntan si es necesaria una revisión médica. Y siempre respondo que se aconseja en personas mayores de 35 años que empiezan a hacer deporte de intensidad moderada o alta, o que lo recuperan después de un tiempo de parada.

Me cuesta hacer ejercicio físico

Hay un motivo por el que tanta gente dice “Me cuesta hacer ejercicio físico“. Tiene que ver con el balance de ventajas e inconvenientes, y también explica porque tenemos tendencia a los hábitos poco saludables.

Todas las actividades consideradas poco saludables (fumar, beber alcohol, comer grasas) tienen una serie de ventajas que aparecen inmediatamente, como el placer. En cambio sus inconvenientes tardan en llegar: los problemas derivados de fumar, o de mantener unos malos hábitos dietéticos pueden tardar años en presentarse, de manera que cuando hacemos estas cosas vemos su impacto negativo como algo que queda lejos. Y eso facilita estos hábitos.

Y con las actividades saludables ocurre lo contrario. O al menos tenemos esta sensación, aunque no es exactamente así. El ejercicio físico, de entrada, cansa. Y da pereza. Nos encontramos con esto inmediatamente. Y en cambio, los beneficios, nos prometen que irán viniendo. Esto mismo es válido para la dieta equilibrada. En realidad las ventajas están desde el primer momento; lo que pasa es que “estar bien” no lo consideramos un beneficio, sino algo normal.

Cómo superar esta dificultad

Natación - Psicologia FlexibleEl “no tinc temps” es un recurso habitual, aunque suele ser una excusa. En nuestro país pasamos una media de casi 4 horas diarias frente al televisor. En parte es por eso que pensamos que nos falta tiempo. Pero para hacer ejercicio tampoco se necesita mucho tiempo. Actividades como la natación son muy eficientes: permiten realizar un ejercicio muy completo (de todo el cuerpo) con muy poco tiempo.

Busca algo que te guste: caminar, correr, nadar, jugar al tenis o al fútbol, etc. Si la actividad que escoges no te gusta, la abandonarás al segundo día. Aún mejor: elige dos o tres actividades diferentes y vete las alternando. Además si las haces con compañía fortalecerás las relaciones sociales y te costará más renunciar a última hora.

También es importante empezar poco a poco, para no cansarte en exceso (lo que también te llevaría a abandonar pronto). Estás adquiriendo un compromiso con la persona más importante de tu vida, que eres tú mismo/a. Adquirir un hábito requiere tiempo e insistencia. Aunque haya días en que cuesta más, intenta mantenerlo tanto como puedas y verás como pronto disfrutarás de los beneficios.


Si quieres dejar una pregunta o un comentario, te responderé. ¡Muchas gracias por leer el artículo y por compartirlo con quien creas que le puede interesar!

2 comentarios en “Me cuesta hacer ejercicio físico

  1. Bueno yo quería comentar unas cosas, me han venido muy bien los consejos que me han dado en este post, pero verás acabo de empezar a hacer ejercicio y me cuesta muchisimo hacer abdominales, veo vídeos de como hacer abdominales de otra gente y a ellos parece que no les cuesta nada pero en cambio cuando me pongo a hacerlos yo se me despegan los pies del suelo, me cuesta levantar mi cuerpo y no lo hago bien…. eso hace que me acabe frustando más rapidamente y quiera abandonar. Que consejos me darías?

    • Hola Christina,
      Muchas gracias por tu comentario. Primero, felicidades por el esfuerzo! No todo el mundo consigue mantenerlo. Habría que mirar la técnica para asegurar, con la ayuda de un técnico en fitness o un fisioterapeuta (en eso te ayudaría más que yo), porque con una técnica correcta seguramente te cansarás menos. Por ejemplo, concentrando el esfuerzo en una zona del cuerpo concreta, respirando lenta y regularmente, etc.
      Eso si, acostumbrarse lleva un tiempo. No se consigue a la primera. Pero si te marcas, por ejemplo hacer 100, verás que cada vez te es más fácil, y pronto subirás a 150. Otras cosas que pueden ayudar a tu motivación es hacerlo con alguien más, o darte a ti misma un premio después de hacerlo.
      Espero haberte ayudado, sigo a tu disposición para aclarar cualquier duda!

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