Cómo puede ayudar el psicólogo en hepatitis

Cómo puede ayudar el psicólogo en hepatitis

La hepatitis es una enfermedad que puede tener muchas causas diferentes pero que, si no se trata, evoluciona siempre de manera similar: el hígado comienza a hacer fibrosis, cirrosis y puede acabar dando lugar a un cáncer de hígado (hepatocarcinoma) o necesitar un trasplante hepático. En este artículo hablamos del psicólogo en hepatitis, que puede ayudar a los pacientes y sus familiares a mantener la calidad de vida, a adaptarse a los cambios y a gestionar las varias dificultades que aparezcan.

Psicólogo en hepatitis - Psicologia Flexible
Foto: “Una mano, una ayuda” (Walter Vargas) – Flickr.com

Evolución de la hepatitis

Una descripción de las diferentes causas de hepatitis la pueden encontrar en esta página.

Según su duración la hepatitis puede ser aguda o crónica. La hepatitis aguda es la que dura menos de 6 meses y, en este caso, no suele ser necesaria la ayuda psicológica. Cuando dura más de 6 meses pasa a ser hepatitis crónica. En este caso se puede mantener durante muchos años y, a veces, toda la vida.

La hepatitis crónica, si no se trata de manera eficaz, evoluciona siguiendo un curso muy similar sea cual sea el origen de la enfermedad. Primero el hígado comienza a hacer fibrosis hepática, en forma de cicatrices, para recuperarse de los daños que le ha provocado la enfermedad. La fibrosis puede evolucionar a cirrosis hepática, un endurecimiento del hígado que dificulta sus funciones. Después puede aparecer un cáncer de hígado, de mal pronóstico y tratamiento difícil.

Una complicación es la cirrosis descompensada, que puede hacer que la persona necesite un trasplante hepático. Los síntomas de la cirrosis descompensada son: ascitis, ictericia, hipertensión portalvarices gastroesofágicasencefalopatía hepática. El psicólogo en hepatitis tiene un papel relevante en esta fase, porque son síntomas que impiden o dificultan el funcionamiento normal y las actividades de la vida diaria.

No sólo existe la Hepatitis C

Psicólogo especialista en hepatitis - Psicologia Flexible

La hepatitis C es la causa más frecuente de hepatitis en nuestro entorno. Tuvo un fuerte aumento entre los años 50 y principios de los 90: a muchas personas se les transmitió porque aún no se conocía su existencia. Se compartían agujas sin saber quién había este peligro. Puede estar muchos años presente en la sangre sin dar ningún síntoma. Se calcula que un 70% de personas que tienen el virus no lo saben. Se cree que afecta entre el 0,5% y el 1,5% de la población, pero que no hay datos oficiales.

Pero ¿por qué se habla tanto de la hepatitis C? En primer lugar porque es la más frecuente. En segundo lugar porque su tratamiento ha visto una mejora espectacular desde principios de 2014, cuando aparecieron unos nuevos medicamentos (los antivirales de acción directa). Estos hicieron que la hepatitis C se pudiera curar en más del 95% de personas, mucho más que antes. Además los nuevos tratamientos son más cortos, más sencillos y casi sin efectos secundarios.

Pero las personas que tienen otras formas de hepatitis echan en falta información. A menudo piensan -y no les falta razón- que se habla mucho de la hepatitis C y menos de las otras. Cada causa de enfermedad hepática tiene sus características, y las personas necesitan ser atendidas con la misma calidad.

Las otras causas de hepatitis y sus necesidades psicológicas

Las hepatitis virales (B, C y D) pueden estar ligadas al estigma. Aquí es donde puede trabajar el psicólogo en hepatitis. Las hepatitis B y D se transmiten a través de la sangre y por vía sexual. La hepatitis C sólo lo hace a través de la sangre. Por lo tanto estas causas se relacionan -a menudo, injustamente- con un estilo de vida determinado: consumo de drogas, promiscuidad, etc.

Las hepatitis relacionadas con lo que comemos y bebemos

Hepatitis alcohol - Psicologia FlexibleLa hepatitis causada por el alcohol esconde la realidad del consumo de esta sustancia. El alcoholismo es difícil de reconocer y es difícil de abandonar. Tengamos en cuenta que cuando el hígado está dañado por cualquier causa se recomienda abandonar completamente, y para siempre, el consumo de alcohol. Pero estamos acostumbrados a beberlo en muchas ocasiones: Navidad, comidas, celebraciones, etc. Por lo tanto su abandono total es difícil.

El hígado graso es una condición aún poco conocida, pero que cada vez afecta a más gente. En Estados Unidos se calcula que el 30% de la población ya tiene el hígado graso. Su causa es el consumo de alimentos ricos en grasas combinado con la falta de ejercicio físico. Puede acabar provocando una inflamación del hígado, con el mismo curso que las otras causas de hepatitis. El psicólogo en hepatitis puede ayudar a cambiar los hábitos alimenticios para adoptar un estilo de vida saludable.

Las hepatitis autoinmunes y metabólicas

La hepatitis autoinmune es difícil de controlar. ¿Qué es la hepatitis autoinmune? Expliquémoslo. El cuerpo tiene un sistema de defensa, por el que reconoce y ataca lo que no es suyo. Actúa cuando entran virus o bacterias y evita que nos ponemos enfermos, o nos ayuda a recuperarnos cuando lo estamos. En la hepatitis autoinmune el cuerpo se confunde, se piensa que el hígado es un órgano externo -un invasor- y lo ataca. El tratamiento consiste en inmunosupresores y puede durar toda la vida. El psicólogo en hepatitis se encuentra que la persona tiene la sensación de ser atacada por su propio cuerpo.

Las hepatitis por causa metabólica más habituales son la hemocromatosis (acumulación de hierro en la sangre) y la Enfermedad de Wilson (acumulación de cobre). Se tratan con restricciones dietéticas, eliminando de la dieta los alimentos ricos en estos elementos. Pero aún así la hepatitis puede aparecer igualmente.

El psicólogo en hepatitis: Ayuda psicológica para pacientes y familiares

Psicólogo consulta - Psicologia FlexibleCuando se comunica a una persona que tiene hepatitis crónica, el profesional de la psicología puede ayudarla a asumir la noticia. El diagnóstico tiene impacto porque abre muchas preguntas: “¿Qué pasará ahora?“, “¿Puedo contagiar a mis hijos y nietos?“, “¿Me iré deteriorando hasta depender de otra persona?“. Las reacciones emocionales pueden incluir el miedo, la rabia, la tristeza y la incertidumbre. Posteriormente se calman y la persona suele volver a la normalidad.

Si la causa era evitable, como en el uso de jeringas compartidas para inyectarse drogas o el consumo de alcohol, la persona puede tener un sentimiento de culpabilidad. A veces puede ser la familia la que culpabiliza al paciente. En este caso el psicólogo en hepatitis ayuda explicando que la persona no es culpable porque no tenía intención de ponerse enferma cuando se pinchaba o cuando bebía, y que el sentimiento de culpabilidad no sirve para nada. Sólo crea malestar, pero no ayuda a curarse.

También se habla de abandonar totalmente el consumo de tabaco y de alcohol, y de adquirir una serie de hábitos que deberán mantenerse. Si la hepatitis es viral, la persona deberá utilizar siempre su material higiénico como cepillo de dientes, máquina de afeitar, cortaúñas o tijeras y no compartirlo. También deberá tener cuidado con las heridas.

El paciente con hepatitis ha de decidir a quién explica que tiene la enfermedad. Las personas tienen miedo de perder el trabajo o de ser rechazadas por su entorno social. “¿Qué pensarán mis amigos si ellos brindan con cava y yo tengo que hacerlo con mosto o zumo de naranja?“. Hay miedo de que las personas hagan preguntas indiscretas, o que hagan correr rumores. El psicólogo en hepatitis ayuda a explicar lo que se quiere y cómo se quiere, y a rechazar la curiosidad morbosa de los demás.

Si el paciente no sigue un tratamiento eficaz y la hepatitis empeora, el psicólogo en hepatitis puede ayudarle a asumir los cambios que ello representa. La persona puede tener que pedir una incapacidad laboral, hacer visitas frecuentes al hospital para ver diferentes especialistas, etc. La ayuda psicológica también puede consistir en asesorar sobre la toma de decisiones.

La cirrosis descompensada acerca al paciente a una situación de dependencia. Se puede necesitar ayuda para levantar pesos, para caminar distancias largas, etc. La fatiga va en aumento y el paciente requiere ayuda para muchas cosas. En situaciones más graves, incluso lo tienen que asistir para vestirse o para ir al baño. La dependencia no es fácil de aceptar por nadie. El psicólogo en hepatitis ayuda a asumir este cambio y en suavizarlo. También puede formar a la familia o a los otros cuidadores sobre cómo cuidar de la persona enferma.

El apoyo psicológico ante el cáncer de hígado

Cáncer de hígadoActualmente muchas personas con hepatitis se curan o reciben un trasplante antes de que la enfermedad sea demasiado grave. De las que no se curan cerca de un 10% acaban desarrollando un cáncer de hígado. Por lo tanto se trata de una minoría, pero la atención que se necesita en este caso es especial. Tanto para el paciente como para la familia.

El cáncer de hígado tiene muchas opciones de tratamiento, pero todas ellas son poco eficaces. Además se suele detectar cuando ya está avanzado. Por lo tanto es un cáncer de mal pronóstico. Las opciones terapéuticas alargan la vida pero en muchos pacientes el cáncer vuelve al cabo de un tiempo.

Asumirlo no es fácil. El paciente ve como todo se complica y piensa que hay pocas opciones de salir adelante. El psicólogo le puede ayudar a encajar la noticia y decidir cuáles son los siguientes pasos a seguir. Si el tratamiento no funciona puede apoyar en la preparación del final de vida. El paciente se enfrenta al miedo y la impotencia. Pero a veces considera que es una oportunidad para aprovechar el tiempo haciendo cosas que quiere hacer.

La familia del paciente también necesita ayuda. Hay que preparar los últimos días, tomar decisiones, etc. También se enfrenta a la incertidumbre de qué pasará cuando la persona que tiene la enfermedad ya no esté. Además se vive un duelo anticipado que el psicólogo ayuda a gestionar.

Psicología y trasplante hepático

El trasplante es la única opción de mantener a la persona con vida cuando el hígado deja de funcionar. El paciente entra en la lista de espera y se mantiene en unas condiciones muy estrictas. La lista de espera se controla desde un comité, y el paciente puede subir y bajar posiciones según su estado. Se enfrenta a la incertidumbre de no saber cuándo llegará un hígado. La media en nuestro país es de unos cinco meses y medio.

Trasplantament hepàtic - Psicologia FlexibleDurante la espera debe estar cerca del hospital y con el teléfono al lado las 24 horas del día. La llamada puede llegar en cualquier momento. Una vez en el hospital es posible que la intervención no se pueda realizar, lo que provoca frustración. Pero habitualmente la intervención se puede hacer y el paciente se recupera.

La mayoría de personas que han recibido un trasplante sienten, sobre todo, agradecimiento hacia el donante. Tanto si el hígado proviene de un donante vivo como si es de alguien que ha muerto. También sienten una gran responsabilidad de cuidarlo. A veces hay un rechazo, por lo que decíamos cuando hablábamos de la hepatitis autoinmune: el cuerpo detecta que el hígado no es suyo y la ataca. Puede ser necesario un tratamiento con inmunosupresores.

Pero hay motivos para ser optimista. El trasplante es cada vez más eficaz y las personas trasplantadas viven progresivamente más tiempo. Además nuestro país es líder mundial en donaciones. Como la cura de la hepatitis va en aumento, cada vez menos personas necesitan un trasplante. Por lo tanto el aumento de órganos disponibles hará que cada vez se tenga que estar menos tiempo en la lista de espera.


¿Usted o un familiar suyo tiene hepatitis y necesita ayuda psicológica? Contacte conmigo AQUÍ.

4 comentarios en “Cómo puede ayudar el psicólogo en hepatitis

  1. Hola, un artículo interesante. A mi diagnosticaron hepatitis c hace 10 años, se supone que la cogí en la mili pero todavía no ha dado sintomas. Mi hepatologo pidió el tratamiento de harvoni pero no me lo dieron porque estoy en F0. Usted podria ayudarme a que me dieran el tratamiento? gracias.

    • Hola Andrés. Muchas gracias por tu comentario y por la felicitación.
      Veo a bastantes hombres que me dicen que cogieron la Hepatitis C en la mili: allí las vacunas se ponían sin cambiar las agujas. También es normal que esté tanto tiempo sin dar síntomas.
      Me pregunta por el tratamiento. Los antivirales de acción directa empezaron a darse a los pacientes con un nivel de fibrosis más alto (F3-F4), y luego se fue bajando. Ahora se da a todos los F2. Los F0 y F1, como es su caso, lo pueden recibir si tienen manifestaciones extrahepáticas. En algunos pacientes que he visto, he podido hacer un informe psicológico para reforzar su petición, por ejemplo, ante un tribunal administrativo. Por supuesto sólo es para los casos justificados: hay que pasar una evaluación psicológica y luego, si está clínicamente justificado, se emite el informe. Le invito a ponerse en contacto conmigo haciendo click aquíal igual que a cualquier otra persona que se encuentre en una situación parecida– y hablamos de forma más personal.

      Muchas gracias!

  2. tengo cancer de higado a raiz de una hepatitis c que me contagiaron cuando hacia la mili. Quiero agradecer al psicologo Joan el apollo que me esta dando y a mi mujer también. Espero que pueda seguir ayudando a mucha gente. gracias de verdad.

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