El célibe involuntario, término abreviado como incel es la persona que querría tener relaciones sexuales pero no encuentra la oportunidad. Mayoritariamente son hombres que atribuyen su falta de actividad sexual a las mujeres, asumiendo que son ellas las que no cumplen con su deber. Hablamos de los elementos a tener en cuenta a la hora de analizar el celibato involuntario, y de cómo solucionarlo.
Una historia compartida
Hagamos que este artículo sea una historia compartida entre vosotr@s, los lectores y lectoras. ¿Quieres colaborar? Lee lo que hay escrito y continúa con un párrafo hecho por ti, según como quieres que continúe el relato. Al final quedará un texto colaborativo, escrito por muchas manos.

Cómo funciona «Una historia compartida»
Este es un texto colaborativo. A partir de un primer párrafo, un lector o lectora puede escribir otro según como cree que debe continuar la historia. Y los siguientes se irán añadiendo hasta dejar un texto escrito por muchas manos. Para colaborar con Una historia compartida,
- El primer párrafo empieza un relato -ficticio- sobre Núria y Ramón, una pareja que va al psicólogo para hacer terapia. Vuestras colaboraciones se añadirán en los párrafos siguientes.
- Aprovechando el espacio para dejar comentarios, que hay un poco más abajo en esta página, escribe un párrafo de entre 4 y 10 líneas con tu continuación del relato. Puedes añadir diálogos. Es importante que sea coherente con las colaboraciones anteriores. Pon tu nombre y apellido (si quieres, puedes firmar con un pseudónimo). El correo electrónico no se publicará.
- Yo añadiré el texto en el artículo para que los lectores y lectoras que lleguen después lo puedan continuar. Así todo el mundo verá todas las participaciones.
- Comparte el artículo con tus amigos. Diles que has colaborado en una historia compartida, y anímales a participar también!
- Como todos los contenidos de Psicología Flexible estan desdoblados al catalán y al español, sus comentarios también están divididos. Escribe tu participación en la lengua que quieras (puedes cambiar el idioma haciendo «click» en el logotipp de la bandera que hay arriba del todo y abajo del todo de la página). Al final quedarán dos historias distintas.
¿Y si no lo arreglamos?
Cuando Ramón y Núria llegaron a la puerta de la consulta, Ramón no sabía si ella se habría dado cuenta de que había ido arrastrando los pies. No le apetecía nada explicar su vida a un psicólogo. Y encima, había fútbol. Pero Núria se lo había dejado muy claro: O terapia de pareja, o separación. Se arregló el cuello de la camisa y miró, disimuladamente, el móvil por última vez antes de entrar. A lo mejor habría alguna urgencia en el hospital que le salvaría de la situación y le permitiría ise corriendo. Pero no. Com siempre, cuando hay fútbol, nadie va a Urgencias. Núria pulsó el timbre y la puerta se abrió.
(Ana) Allí apareció el psicólogo. Su amplia sonrisa y su calidez transmitían que aquella podría ser una experiencia muy agradable. Tenía un modo tan interesante de ver la cuestion que los había llevado allí esa tarde, que poco a poco empezó a interesarse por lo que aquella persona decía.
…
[CONTINUARÁ]


Gracias Joan!!
Allí apareció el psicólogo. Su amplia sonrisa y su calidez transmitían que aquella podría ser una experiencia muy agradable. Tenía un modo tan interesante de ver la cuestion que los había llevado allí esa tarde, que poco a poco empezó a interesarse por lo que aquella persona decía.
Muchas gracias Ana! Tu fragmento ya está añadido al texto 🙂