Vencer el miedo

Vencer el miedo

El miedo es una reacción habitual cuando interpretamos una situación o un objeto como una amenaza. Y vencerla es un objetivo que nos ayuda a enfrentarnos a lo que nos da miedo, sobre todo cuando no nos queda otra opción. Este artículo habla de cómo vencer el miedo, desde una perspectiva realista, para que te puedas enfrentar a lo que te asusta.

Vencer el miedo - Psicología Flexible

¿Desde una perspectiva realista? ¿Por qué?

He leído libros que proponen vencer el miedo como si la persona fuera un superhéroe. Suelen coincidir con “lo puedes tener todo si lo deseas con la suficiente fuerza“. O se basan en la Ley de la Atracción ( “Atrae la buena suerte o la mala suerte según la frecuencia de vibración de tus pensamientos“). Los problemas de estos modelos son que no se basan en nada que se pueda comprobar y que culpabilizan a la persona de sus miedos.

También los hay que proponen que cuando tengas miedo de hacer algo, lo hagas sin miedo. Es como decirte que cuando te quedes fuera de casa con las llaves dentro, entres como lo haces siempre para coger las llaves. Si, precisamente, el problema es que tienes las llaves dentro, ¿como vas a entrar para cogerlas? El miedo no funciona con un interruptor, que podemos parar y encender cuando queremos.

Vencer el miedo desde el realismo implica entender algunas cosas:

  • Que el miedo existe, nos guste o no.
  • Que siempre habrá cosas que nos darán miedo, porque es lo que nos ha ayudado a evolucionar como especie: El miedo hace que evitemos situaciones que podrían ponernos en peligro.
  • Que el miedo es como una camisa de fuerza: nos impide hacer cosas que, de no tenerlo, haríamos sin problemas.

Qué cosas dan miedo

Qué cosas nos dan miedo - Psicología FlexibleEn el artículo sobre el tratamiento de la ansiedad en Manresa ya diferenciamos el miedo de la ansiedad. El miedo es más específico ante situaciones concretas, y más vinculada al presente. La ansiedad se relaciona con pensamientos sobre situaciones del futuro. Pero a menudo las utilizamos indistintamente. Lo relevante es que todo el mundo tiene miedo de algo, sea real (como una calle oscura) o irreal (como un zombie).

Los niños tienen los llamados miedos evolutivas infantiles. Son evolutivos porque forman parte del crecimiento: lo más habitual con estos miedos es que desaparezcan a medida que se hacen mayores. Las cosas que más frecuentemente dan miedo los niños y adolescentes son estas:

  • 0-6 meses: Caerse al suelo cuando los tienen en brazos, ruidos fuertes.
  • 7-12 meses: Personas desconocidas, objetos que aparecen súbitamente.
  • 1 año: Separarse de los padres.
  • 2 años: Animales, oscuridad, objetos grandes y cambios en el entorno personal.
  • 3 años: Máscaras.
  • 5 años: Heridas y lesiones.
  • 6 años: Seres sobrenaturales, fenómenos naturales, estar solos.
  • 7-8 años: Sucesos aparecidos en los medios de comunicación.
  • 9-12 años: Rendimiento académico, aspecto físico.
  • 12-16 años: Aspecto físico, exclusión del grupo social.

Los miedos de los adultos no están tanto definidas, pero suelen tomar forma de fobias: a algunos animales (insectos, serpientes, arañas, perros), a situaciones (volar, ascensores, espacios públicos), a ambientes naturales (alturas, rayos), a la sangre y las heridas. Dejando de lado las fobias, también son habituales el miedo a quedarse solo/a de manera permanente, el miedo a los cambios y el miedo a los daños en personas cercanas.

Vencer el miedo cuando se convierte en un problema

Vencer el miedo cuando se convierte en un problema - Psicología FlexibleQue una persona tenga miedo de las serpientes es positivo. Algunas serpientes pican y pueden hacer mucho daño, y el miedo nos ayuda a mantener la distancia. Pero en nuestro país hay pocas serpientes en libertad. Por lo tanto las personas que viven aquí no se plantean vencer el miedo, porque no les supone un problema. A excepción, claro está, de que trabajen en un zoológico y estén en contacto con serpientes.

También hay cosas que son objetivamente peligrosas (como la electricidad), peligrosas según el uso que se haga de ellas (como una piscina) y objetivamente inofensivas, pero que pueden dar miedo (como los payasos). Otros objetos son irreales, como los zombies o los fantasmas.

Es decir, vencer el miedo es adquirir un recurso que resulta necesario para poder funcionar con normalidad. Es un ejercicio personal que responde a una necesidad personal. Como han hecho algunos aspirantes a bombero que tenían miedo de las alturas o algunos emprendedores que han invertido todos sus ahorros en poner en marcha un negocio. Vencer el miedo es la alternativa a tener una vida cada vez más limitada por culpa del miedo.

Cómo vencer el miedo

En primer lugar hay que aceptar que tenemos miedo y que es normal. Algunas miedos hacen que la persona que los tiene tenga vergüenza (recuerdo un paciente que tenía miedo a ponerse a llorar delante de sus amigos). Pero todos tenemos miedos y no por ello somos indignos o extraños.

La mejor manera de vencer el miedo es enfrentarse a él. Esto no significa no tener miedo, sino pasarle por encima: hacer lo que nos asusta, aunque tengamos miedo. Sobre todo si sabemos que la situación no es peligrosa por sí misma (como los truenos en una tormenta) o si su riesgo no justifica que dejemos de hacerla (como cuando saltamos en paracaídas). ¿Por qué? Porque lo más probable es que no ocurra nada malo pero, si no lo hacemos, no nos damos a nosotros mismos la oportunidad de comprobarlo.

Por el contrario, evitar lo que nos da miedo nos da una sensación de seguridad. Y esta sensación de seguridad nos gusta y la queremos conservar. Entonces renunciamos a hacer lo que nos da miedo, pero esto hará que se vaya haciendo más intenso. Por lo tanto la evitación no nos ayuda a vencer el miedo. Además el miedo, de manera natural, primero sube y luego baja. Cuando notamos que tenemos miedo y ganas de escaparnos, aguantar unos minutos hará que el miedo disminuya por sí solo: porque cuanto más tiempo estamos en esa situación, más tiempo tenemos para comprobar que no pasa nada. Abandonar la situación cuando el miedo es más alto que al principio puede hacer que nos sea más difícil enfrentarnos a ello la vez siguiente.

¿Qué significa esto? Que luchar contra miedo no nos ayudará. Tenemos que convertirlo en un aliado para que nos proteja del peligro pero, a la vez, nos ayude a comprobar que no debe actuar como bloqueo. Este es el papel que juega la valentía. La valentía no es la ausencia de miedo, sino la capacidad de actuar aunque tengamos miedo.

La mayoría de personas se pueden enfrentar por sí solas a algunos miedos cotidianos. Pero si de lo que se trata es de una fobia o un miedo muy intenso, lo mejor es pedir ayuda profesional. El psicólogo que trabaja con personas que tienen miedo y ansiedad puede ayudar a superar este problema.


¿Quieres explicar algún miedo, o cómo te has enfrentado a él? Escribe un comentario, y te responderé personalmente. Y si crees que este artículo puede ser útil para alguien que conoces, compártelo!

2 comentarios en “Vencer el miedo

  1. Yo tuve miedo a la muerte y se me está quitando,voy al Psicologo cada semana y voy a Equinoterapia…

    Me volví un poco miedoso a las enfermedades…

    Soy de México…

    Y ya perdí miedos de ir a los juzgados…

    También perdí miedos cuando sentía una punzada al corazón…

    • Hola Julio, muchas gracias por su mensaje. Celebro que esté dejando sus miedos atrás! Ir a terapia es como hacer un viaje dentro de uno mismo: descubrimos cosas que nos dan explicaciones sobre lo que no comprendíamos, y ayuda a quitar estos miedos para recuperar la calidad de vida. Le animo a continuar! 🙂

Deja un comentario